8 horas en Nusa Penida

Había dos cosas que quería ver si o si en Bali: Pura Lempuyang y un lugar del que solo había visto la foto de una playa…

KelingkingKelingking Beach

Para esos días habíamos decidimos quedarnos en Nusa Lembongan, la isla más tranquila de las Nusa según lo que nos habían comentado; queríamos pasar algunos días de relax. Para ubicarlos mejor, las islas Nusa se encuentran al sudeste de la isla de Bali y son tres: Lembongan, Ceningan y Penida.

En fin, para ir a Nusa Penida teníamos que cruzar en barco. Arreglamos todo con el encargado y el dueño del hotel donde nos estábamos quedando; el precio nos cerraba.

Ese día nos despertamos temprano. El encargado nos llevó uno a uno en moto hasta la zona donde estaba el barquito. Ese trayecto en moto fue uno de los mejores. Pude ver una Bali más auténtica: el despertar de un pueblito simple, la gente con sus ofrendas, yendo, viniendo, un festival de colores y de cotidianidad verdadera.

La primer alegría navegando fue esta vista con el volcán Agung de fondo… El paseo había empezado bien, muy bien.

Bali 3Una vez que arribamos a Nusa Penida tuvimos que negociar por guías y motos. La verdad no habíamos llevado mucho efectivo y las negociaciones estuvieron complicadas. La geografía de la isla es bastante montañosa, con varias subidas, bajadas, curvas y caminos en mal estado; a esto agréguenle que el tiempo no era el mejor por ser temporada de lluvias. No queríamos ir nosotros con las motos y fue una buena decisión. Finalmente, logramos conseguir dos motos con guía, aunque creemos que hubo una maniobra rara entre los conductores. Nunca lo sabremos.

Todos los paisajes de la isla son una locura. Pasear en moto por Bali es una gran forma de conocer las islas.

El primer stop, después de un largo tramo en moto fue Broken Beach. Su nombre está dado gracias al arco que se formó por la erosión del romper de las olas durante años y años y que hoy permite la entrada del agua a la bahía. Es un lugar increíble para las vistas panorámicas. No hay forma de bajar pero a la vuelta se encuentra Angel´s Billabong y allí si se puede nadar. Asimismo, hay un viewpoint en donde si tienen suerte pueden llegar a ver mantarrayas. A eso súmenle que en el camino estaban realizando una ceremonia hindú. La escena en su totalidad era surrealista.

Unos 30 a 40 minutos más en moto y… ahí estaba, el plato fuerte: Kelingking Beach. Lo que nadie te dice es que tenés que bajar todo el acantilado para llegar a la playa. Lo que ven en la foto de abajo es solo la mitad del camino. A partir de allí hay un cartel que advierte que está prohibido bajar aunque el camino continúe y esté marcado. Claramente hicimos caso omiso al cartel y seguimos bajando.

La playa es paradisíaca: la arena es blanca y fina, el agua cristalina y lo mejor es que no hay nadie, muy poca gente suele bajar. Cuando llegamos solo había tres personas en toda la extensión de la playa. Si quieren buscarle un “defecto” es que el oleaje es tan fuerte que es imposible nadar, apenas nos dimos un chapuzón y terminamos de cara contra la arena.

Hasta ahí, todo hermoso pero faltaba la subida… Si no recuerdo mal tardamos alrededor de 30 a 40 minutos. La subida por el acantilado es dura, hay tramos en los que hay que usar las cuatro extremidades porque es muy empinado, pero lo vale completamente.

El último stop fue Crystal Bay. El nombre hace alusión a la claridad del agua; excelente lugar para bucear y hacer snorkeling. No tuvimos mucho tiempo en la playa y nos dedicamos a descansar y disfrutar(por lo que no hay fotos, jaja) porque la subida por el acantilado de Kelingking nos dejó agotados.

¿Fueron ocho horas suficientes para Nusa Penida? La respuesta es un rotundo NO. Bali es un destino para ir un mes. FIN.

Un resumen de nuestros días en el paraíso

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