El tren de la nostalgia en Nueva York

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Muchas veces queremos viajar en el tiempo…

Todos los domingos desde el día de acción de gracias hasta el previo a la Navidad se ponen a funcionar vagones antiguos del subte que alguna vez funcionaron entre 1930 y 1970. Recorren un tramo de la línea M del subway. Van desde la estación Queens Plaza en Queens hasta la 2nd Ave en Manhattan. Funcionan de las 10:00 hasta las 17:00 con un total de 5 frecuencias.

Primer domingo en la ciudad. Esperaba ansioso por ir a tomar el Tren de la Nostalgia. Sabía, por lo que había leído, que el ambiente era especial; estaba a punto de averiguarlo…

Fui caminando desde Times Square hasta el Puente Queenboro. De paso almorcé en un local de comida por peso. Probablemente uno de los lugares más económicos donde comí. Pagué algo de 3 dólares por una porción razonable de noodles con pollo al limón y un harumaki.

La idea original era cruzar el puente caminando pero había olvidado que estaba el Telesférico Roosevelt. Decidí cambiar de planes: iba a tomar el telesférico hasta Queens y a la vuelta cruzar caminando el puente. Pero claro, no recordaba que el telesférico solo conduce hasta la Isla Roosevelt y no continúa hasta Queens. Sin quererlo (o queriéndolo) di un paseo por la desértica isla. Literalmente habré visto a 5 personas en total, la mayoría iba a o volvía de hacer las compras dominicales. Cambié de nuevo de planes y fui directo al Puente Roosevelt, que conecta la pequeña isla con Queens, pero jamás encontré el paso peatonal y volví a tomar el telesférico a Manhattan para finalmente cruzar el Queensboro a pie.

La verdad es que el sábado había caminado ida y vuelta desde Times Square a Little Italy y Chinatown, lo cual me había dado un elegante cayo en el dedo chiquito del pie y un empeine izquierdo completamente hinchado. Pero es la consigna, si quieren tratar de conocer una ciudad lo máximo posible, caminen y no paren, caminen y caminen.

Ya estaba en Queens, uno de los cinco boroughs de New York, pero aún faltaba un trecho por caminar desde que finalizaba el puente hasta la estación desde donde partía el tren.

Para entrar al andén no hay nada de extravagante, lo mismo que en todas las estaciones, pasan su MetroCard, bajan a los andenes y listo.

Cuando bajaba la escalera el ambiente comenzaba a cambiar. Mucha gente, muchas cámaras y celulares esperando el arribo triunfal del subte (o train, como aprendés que se le dice al subte en muchos lugares del mundo) y un barullo que contenía emociones escondidas. Mucha gente vestida de la época. En un abrir y cerrar de ojos me había transportado a otra New York y son precisamente esas cosas las que tiene la ciudad, nunca sabés con qué te vas a encontrar.

Subí al tren y viajé en el mismo vagón durante todo el recorrido. De pie, claramente; fue casi como viajar en hora pico en cualquier línea de Buenos Aires, pero con otra magia.

En la 2nd Avenue la cosa cambió. Había músicos voluntarios vestidos de la época, bailando, cantando y tocando jazz, al menos tres bandas llegué a distinguir.

Originalmente iba a tomar el tren en Queens y hacer el recorrido ida y vuelta pero el tren nunca quiso arrancan de nuevo desde Manhattan. Así que estuve un buen rato en la 2nd Ave y de ahí volví con la línea F hasta Times Square.

Sin dudas esta es una experiencia que si andan por esas fechas en la Gran Manzana no se pueden perder.

Recomendaciones

Es posible que en la primer salida del tren haya menos gente, pero es imposible garantizarlo. En estas épocas la ciudad se llena de gente. Créanme, hay fila para todo, incluso para cruzar las calles en pleno centro. Pero vamos, es Nueva York, es parte de la experiencia.

Si les gusta la fotografía lleven su cámara con batería y memoria suficiente. Jueguen con las velocidades de obturación y si tienen, tengan preparada una lente luminosa, bajo tierra y dentro del subte no hay condiciones de luz óptimas.

Aunque el día esté frío vayan livianos de ropa. Vístanse por el principio de capas, o en criollo, como una cebolla. Puede haber mucha gente, lo que genera calor y si bien los vagones son antiguos y no tienen aire acondicionado, sí tienen ventiladores (Sí, ventiladores; también me asombró mucho).

Sean curiosos. No se queden en un solo vagón, todos tienen lo suyo y son de diferentes años. Lean las publicidades!

Disfruten y siéntanse parte.

 

Si tienen temas para consultar no duden en escribirnos o comentar 🙂

Comentarios 1

  1. Guía para llegar del aeropuerto JFK al centro de Manhattan
    julio 5, 2017 Reply

    […] Hablando de trenes… ya leyeron el post El tren de la nostalgia en Nueva York? […]

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