Memorias de mi primer viaje solo

Un ejercicio para no distorsionar los recuerdos…

 

Todavía me acuerdo cuando decidí estudiar inglés en la Cultural. Desde que tengo conciencia escucho ‘tenés que saber inglés’ ‘inglés te va a servir para el futuro’ ‘el inglés esto, el inglés aquello’… aunque cuando empecé a estudiar ya se empezaba a escuchar también ‘el chino es el idioma del futuro eh…’

En 5to año nos ofrecieron hacer un viaje para estudiar un mes en Chichester, un pueblo medieval al sur de Inglaterra, en el condado de Sussex del Oeste. Y así fue. En unos meses comenzaba mi primer viaje solo. Bueno, solo… iba con un grupo de 25 argentinos.


En el auto, camino a Ezeiza, suena ‘Hello, Goodbye’ de los Beatles. Es un día con pocas nubes. La valija está en el baúl y las ansias son muchas.

Ahora estoy en un avión con destino al aeropuerto de Madrid para hacer una conexión y subirme a otro avión rumbo a Londres.

No hay vuelta atrás. Está pasando. Voy a vivir un mes en Chichester. Voy a vivir un mes en la casa de una familia local y estudiar en el Chichester College para mejorar mi inglés.

‘Hi Ms. J, this is Joel. We’re are at the train station. We’ve just arrived’. Claramente no me acuerdo del diálogo pero algo parecido habré dicho con muchos nervios. Fueron las primeras palabras que dije en inglés en el país.

Ms J nos pasó a buscar junto con mi compañero y nos llevó a la casa. Un puñado de nervios. ¿Quién iba de copiloto en el auto? ¿De qué íbamos a hablar? ¿Y si no le entendíamos?

Cuando llegamos conocimos a Mr T, esposo de Ms J y a Mr J, uno de sus hijos. Nos ofrecieron té y fue todo lo que estuvo bien en el mundo. Nos mostraron la casa, elegimos cada uno su habitación y nos presentaron a un integrante de la familia muy especial: Nuggets, la mascota de la casa, el perro más mimado del barrio.

Mucho más no hicimos. Era tarde y al día siguiente ya empezábamos las clases. Ms J no podía llevarnos en auto así que imprimió un mapa y marcó el recorrido para que nos ubiquemos.

Lunes. Mañana fría en Chichester. Pleno invierno.
Bajé al comedor y Mr T ya estaba trabajando con su computadora. Me enseñó donde estaban las cosas para el desayuno y esa misma mañana me volví adicto a las tostadas de pan negro con mantequilla de maní y mermelada de frutilla.

‘Is it cold outside?’ le pregunté antes de salir a Mr T bromeando.

Chichester es uno de los pueblos/ciudades más pintorescos de Inglaterra. Su ejido urbano es medieval y hay muchos vestigios de la invasión romana. Caminar por sus calles por primera vez (y siempre) fue sentirse en un cuento: casitas bajas iguales una al lado de otra, iglesias, pubs y tantas otras construcciones increíbles. Los pocos rayos del sol se mezclaban con la niebla y se filtraban entre los árboles generando un efecto cinematográfico. Todo estaba bien.

El primer día en el college fue movido. Examen de nivelación, inscripción en los cursos a elección de la tarde, registro como alumno y trámite del carnet estudiantil.

Por ser el primer día almorzamos todos juntos en el comedor. A la tarde fui a mi primera clase de ‘Travel & Tourism’.

Siendo las 16:00 hs había terminado la primer jornada. En invierno para esas horas en esas latitudes del mundo prácticamente no hay luz. Volvimos caminando con mi compañero a la casa. Cenamos y conversamos con la familia.

No quiero contar más. Para eso hay un post especial de Chichester…

Con estos párrafos empezamos una serie de posteos sobre ese mes estudiando, viviendo y recorriendo un poco de Inglaterra 😀

Animate a viajar solo al menos una vez en la vida

 

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Comentarios 1

  1. 13 cosas que aprendí en Inglaterra – Desnortados
    junio 13, 2017 Reply

    […] Para leer el primer post de Inglaterra hacé click acá  […]

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