Todo empezó con un ratón

“Todo empezó con un ratón”

Antes que nada aclaro que estas líneas están llenas de referencias implícitas a personas que crean, que aman lo que hacen y nos inspiran día a día. A todos ellos, gracias.

Es difícil ir a Disney y no pensar en los sueños. Así que este post empieza así (para lo que fueron a Disney, tal vez les suene familiar):

“Cada uno de nosotros tiene un sueño, un deseo del corazón. Nos llama. Y cuando somos lo suficientemente valientes para escuchar, y lo suficientemente audaces para perseguir, ese sueño nos llevará en un viaje para descubrir quiénes debemos ser. Todo lo que tenemos que hacer es mirar dentro de nuestros corazones y desbloquear la magia interior”.

Pero la verdad que encontrar algo que te guste no es fácil y mucho menos hacerlo tu trabajo. Con tanto ruido, con tanto hater, con tanto opinólogo dando vuelta hoy en día es fácil ser desmotivado y caer en las comparaciones. Es fácil caer en el ‘no voy a publicar esto porque no es lo suficientemente bueno, porque esto y aquello…’

Encontrar lo que realmente te gusta es un proceso largo, tedioso, lleno de frustraciones, de triunfos pero también de derrotas y decepciones. Todo ese proceso es el que no se ve, el que muchas veces nos callamos: las horas de trabajo que parecieran no servir de nada, la desmotivación, el ´para que me metí en esto’, ‘no quiero saber más nada’… Esa realidad que te lleva puesto y a veces te noquea, esa con la que luchan todos los que emprenden y muchos la ignoran cuando te juzgan.

Si algo aprendimos es que cada paso que uno da para cumplir sus sueños conlleva sacrificios, rescindir cosas para ganar otras. Pero cada paso que das también hace que tus sueños se vuelvan tu realidad.

Otra cosa que aprendimos es que uno nunca está listo o preparado. Por eso el momento para empezar y hacer es HOY, siempre lo es. Hay veces que hay que saltar al vacío y construir el paracaídas en la caída. Puede funcionar o no, pero si nunca saltás del avión nunca lo vas a saber.

Este post va dedicado a todos los que hacen, a todos los que crean, a todos los que sueñan.

Hacé, hace más. No dejes de hacer y crear. Estudiá, aprende, hacé, equivocate.

Así que a todos los que crean, sigan creando, sigan haciendo el trabajo. Pero háganlo porque les gusta, porque les apasiona. Cuando haces porque te gusta y lo disfrutas, eventualmente las cosas se dan. Y si no, pues no se tenían que dar, quién sabe.

Hay gente a la que le gusta dibujar, a otros pintar y a otros escribir. A otros tomar fotos, hacer videos, enseñar, cocinar, hacer el jardín… Lo que sea que hagas, hacelo con pasión porque de verdad este mundo que cada día destruimos más necesita de gente que se anime, que ame lo que hace y que se de todo.

Termino con la frase que Walt Disney dijo alguna vez y la que titula este posteo:

“Espero que no perdamos de vista una cosa: todo empezó con un ratón”

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