Una noche en el Marina Bay Sands

En el video les mostramos un poco de la experiencia en imágenes

En un viaje largo como el que hicimos por Asia, cada erogación de dinero cuenta. Cada gasto se debe pensar muy bien…

Pero había cosas acordadas, gastos “grandes” que ya sabíamos que iban a pasar. Gastos (aunque cuando viajamos nosotros consideramos que todo es más una inversión) que iban a ser nuestros ‘gustitos’.

Pagar usd 135 con un dólar a 16 no era un precio exorbitante por una noche de alojamiento en uno de los hoteles más conocidos del mundo.

Con ustedes, el Marina Bay Sands!

Un poco de info sobre este edificio…

El Marina Bay Sands es un complejo de edificios donde se encuentra el famoso hotel con su famosa pileta infinita (o debería decir: infinity pool, pues este es un post VIP). Además del hotel con más de 2000 habitaciones hay un shopping, un museo, un centro de convenciones, dos teatros y lo más importante (?) un casino.

El  arquitecto de esta mole de cemento fue el israelita Moshe Safdie y su construcción costó la módica suma de casi 6 mil millones de dólares norteamericanos.

Con un poco de imaginación, el Marina Bay Sands se asemeja a un barco y en su plataforma superior se encuentra la piscina infinita con 150 metros de largo. En verdad, toda la plataforma se llama Skypark y tiene restaurantes, un observatorio público de pago y una disco.

Las vistas desde la pileta

Las vistas son increíbles desde arriba, se puede apreciar toda la bahía, el skyline de Singapur y si las nubes lo permiten, se llega a ver Malasia (recuerden que Singapur es una ciudad-estado muy pequeña de apenas 720km2).

Del otro lado de la pileta también hay vistas hacia los Jardines de la Bahía, con esos árboles futuristas, los domos y el puerto de Singapur.

La experiencia

El día anterior nos acercamos hasta el hotel porque íbamos a recorrer la zona e hicimos la reserva en el hall principal.

Al día siguiente dejamos el hostel de 15usd que estábamos pagando para dar el salto a un hotel de 5 estrellas con un precio nueve veces mayor… Los gustos hay que dárselos en vida. De todas formas, es un hotel caro. Nosotros éramos tres y la habitación más básica triple costaba 405usd.

Si me preguntan si volvería, digo que si! Lo vale! Principalmente porque es la única forma de acceder a la piscina.

Otras formas de llegar hasta la plataforma superior son: pagar para ir al observatorio o pagar algún trago o plato de comida en los restaurantes. Piensen que para ingresar al piso hay que apoyar una tarjeta magnética y pasar por los molinetes de seguridad. Seguramente hubo gente que trató de colarse.

La pileta

Había llegado el día. Fuimos puntuales a la hora del check-in. Subimos a la habitación, nos acomodamos y A LA PILETA. Literalmente, pasamos casi todo el día en la pileta.

El día empezaba así…

Tip!

Si se hospedan en el Marina Bay Sands vayan temprano a la pileta. Por qué? Porque las reposeras se llenan rápido, mucho más, las mejores que están frente a la pileta.

Las toallas para la pileta te las dan en un puesto y uno también puede ir con sus batas.

 

No suelo mostrar tanto estas fotos pero son una de las que más me gustan tomar: situaciones humanas que se dan en diferentes contextos o lo que muchos llaman street photography o fotografía de calle/callejera.

La mejor hora, definitivamente, es el atardecer. A nosotros nos tocó un día que se fue llenando de nubes, pero los colores que tomaron fueron geniales.

Y esa tarde, sacamos la que hoy es nuestra foto de perfil.

Como teníamos una invitada de lujo también, nos invitó la cena en uno de esos restaurantes chetos que está en la planta baja del hotel. Uno de esos que tienen las luces bajas y cuestan caro.

Decididos a que Anto tenía que recuperar parte de lo gastado en la cena fuimos al casino. Bueno, Nico fue y nosotros lo acompañamos y le hicimos apoyo psicológico (?). No sé cómo, pero ganó y recuperó el total de la cena. Estaba saliendo todo redondo!

El día siguiente

Antes del desayuno nos despertamos para ver el amanecer desde la terraza donde está la pileta mientras nos metíamos en el hidromasaje.

Pero la experiencia VIP no podía estar completa sin un desayunito (que por cierto, no está incluido en el precio de la habitación). De esa manera decidimos gastar otros usd22 por cabeza por un desayuno de room service completo.

Y así, tristemente pero inmensamente felices. Si, así de contradictorio es el sentimiento de dejar un hotel de 5 estrellas para volver a la realidad de presupuesto mochilero y vida de hostel…

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